Existen dos tipos de lesiones deportivas: agudas y crónicas. Las lesiones agudas ocurren repentinamente mientras se está jugando o haciendo ejercicio. Las lesiones agudas más frecuentes incluyen esguinces de tobillo, distensiones en la espalda y fracturas en las manos. Los síntomas de una lesión aguda incluyen:
- un dolor severo repentino
- hinchazón
- no poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pié
- un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
- dificultades en el movimiento normal de una articulación
- extrema debilidad en una pierna o un brazo
- un hueso o una articulación que están visiblemente fuera de su sitio.
Las lesiones crónicas ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por un largo tiempo. Los síntomas de una lesión crónica incluyen:
- dolor mientras está jugando
- dolor mientras está haciendo ejercicio
- dolor leve incluso en reposo
- hinchazón.